El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor «Ito» Bisonó, procedió a leer el decreto número 646‑26, por medio del cual el presidente Luis Abinader confiere la condecoración al excanciller y embajador emérito Roberto Álvarez.
En una ceremonia realizada este miércoles en el Salón Embajadores del Palacio Nacional, el mandatario entregó la Orden del Mérito Duarte, Sánchez y Mella, en la categoría de Gran Cruz con placa de plata, al distinguido diplomático, en reconocimiento a sus más de treinta años de servicio público y a los aportes realizados al fortalecimiento de las relaciones internacionales de la República Dominicana durante su gestión al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores (2020‑2026).
Durante su alocución, el presidente Abinader subrayó la carrera de tres décadas de Álvarez, su entrega al servicio del país y su compromiso con la identidad dominicana. Destacó también cómo el excanciller impulsó la profesionalización del cuerpo diplomático, elevó la dignidad del servicio exterior y representó a la nación en foros multilaterales, proyectando a la República Dominicana en la escena global.
El mandatario remarcó haber sido testigo directo del liderazgo y la dedicación de Álvarez, y le expresó su gratitud: “Tu paso por el Gobierno nos ayudó a mejorar el servicio exterior, a tener mucho mayor dignidad en donde quiera que asistimos juntos y también a ser un mejor Gobierno de manera integral”. Asimismo, resaltó la amistad que los une y declaró que la distinción reconoce tanto los méritos profesionales como los humanos del diplomático: “Muchas felicidades, Roberto, en nombre personal como presidente de la República y en nombre de la República Dominicana”.
El decreto 646‑26, leído por el ministro Bisonó, señala que la condecoración se otorga por los servicios prestados por Álvarez durante sus seis años al mando de la Cancillería, desde agosto de 2020 hasta agosto de 2026, así como por su defensa de la soberanía nacional, la promoción de la democracia, los derechos humanos y el fortalecimiento de los vínculos internacionales. El mismo documento también pone de relieve las iniciativas impulsadas para modernizar el Ministerio, reforzar sus estructuras institucionales y profesionalizar el servicio diplomático y consular, con medidas encaminadas a mayor eficiencia, transparencia y capacitación del personal.
Al recibir la Orden, el excanciller agradeció al presidente Luis Abinader el apoyo recibido durante su mandato, tiempo en el que promovió reformas para robustecer la carrera diplomática y modernizar la función exterior. Álvarez destacó los esfuerzos realizados ante el Consejo de Seguridad de la ONU para conseguir respaldo internacional a una fuerza de seguridad destinada a Haití, e instó a los países comprometidos a iniciar cuanto antes el despliegue de esa fuerza contra las pandillas, dotándola de los recursos necesarios para restablecer la seguridad y la estabilidad institucional, condiciones esenciales para unas elecciones libres y creíbles en la isla vecina.
El diplomático también defendió una política exterior basada en la soberanía, la democracia, los derechos humanos y el derecho internacional. Señaló avances en el reconocimiento de los méritos de los funcionarios diplomáticos, mejoras salariales, ampliación de la cobertura médica y la rotación del personal del servicio exterior. Recordó a su padre, Ambrosio Álvarez Aybar, quien también fue canciller y recibió la misma condecoración, compartiendo el honor con su familia y colaboradores.
En la lectura de la semblanza, el periodista y diplomático Aníbal de Castro resaltó la formación jurídica y en relaciones internacionales de Álvarez, su compromiso con el servicio público y la defensa de los derechos humanos. De Castro recordó que el embajador inició su vinculación con la Cancillería en 1966, trabajó una década en la Organización de los Estados Americanos, participó en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos durante períodos de dictadura y conflicto en América Latina, y sirvió como representante dominicano ante organismos internacionales, además de su paso por la academia y el sector empresarial. También subrayó la influencia de su padre, jurista, rector universitario y excanciller, en la vocación diplomática de Roberto Álvarez.
Al acto asistieron el ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista; el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre; la ministra del Interior y Policía, Faride Raful; el viceministro de Asuntos Consulares y Migratorios, Opinio Díaz; el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Jorge Subero Isa; la directora general de Ética e Integridad Gubernamental, Milagros Ortiz Bosch; el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas, vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa; el nuncio apostólico, monseñor Piergiorgio Bertoldi, decano del cuerpo diplomático acreditado en la República Dominicana, junto a varios embajadores, funcionarios, invitados especiales y familiares.


