El mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils‑Aimé, durante la cual reafirmó el respaldo de su país en la lucha contra las pandillas haitianas y abordó el operativo para localizar a cuatro soldados salvadoreños desaparecidos.
El Salvador, que ya integraba la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), intensificó su intervención tras la emboscada del 18 de octubre en las afueras de Puerto Príncipe, donde un vehículo con cuatro militares de su nación fue atacado y su paradero sigue sin conocerse.
Según un comunicado de la Cancillería de El Salvador, Bukele y el primer ministro haitiano también dialogaron sobre la continuidad de la misión que el país mantiene en territorio haitiano.
«El presidente Bukele destacó la contundencia de la operación para rescatar a los aerotécnicos salvadoreños, al tiempo que reafirmó la disposición de El Salvador de continuar apoyando las labores de seguridad en contra de las pandillas en dicha nación, en beneficio del pueblo haitiano», se lee en la nota oficial.
El comunicado añade que el presidente agradeció el apoyo de la población haitiana y la cooperación de sus autoridades, incluidas las fuerzas de seguridad locales.
Asimismo, se informó que El Salvador seguirá desplegando más de 2.000 soldados en la operación de rescate y en las tareas de seguridad en Haití.
En Puerto Príncipe circulan rumores sobre la posible llegada de vuelos chárter adicionales procedentes de El Salvador, lo que sugiere una ampliación del despliegue más allá del mandato establecido en septiembre por el Consejo de Seguridad de la ONU para la GSF.
Esa fuerza multinacional está integrada actualmente por más de mil combatientes de El Salvador, Guatemala, Jamaica, Mongolia, Sri Lanka y Chad, bajo el mando del general de división mongol Edernebat Batsuuri.
El gobierno haitiano, representado por el primer ministro, ha guardado silencio respecto a la operación salvadoreña, que parece ir más allá de la mera lucha contra las pandillas debido al elevado número de tropas involucradas.
El contingente salvadoreño, que incluye unidades de fuerzas especiales, constituye la mayor presencia militar extranjera en Haití desde el cese de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (MINUSTAH) en 2017.
El pasado sábado surgieron rumores sobre el hallazgo de restos humanos que podrían pertenecer a los cuatro militares desaparecidos; sin embargo, el presidente Bukele desmintió esa información.


