Santo Domingo, República Dominicana, 15 de octubre de 2026 – El titular del Ministerio de Justicia, Antoliano Peralta Romero, admitió que el Código Penal recientemente aprobado requiere seguir afinándose para cubrir de forma adecuada las exigencias de la ciudadanía, aunque subrayó que ya supone un salto cualitativo frente a la normativa de 1884.
Estas observaciones fueron realizadas durante la conferencia inaugural titulada «Propuestas puntuales a la justicia desde la Constitución hasta el Código Penal», llevada a cabo el 30 de septiembre pasado en un hotel de la capital, como parte del primer Seminario Nacional de la Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO).
«Soy consciente de que esta última reforma no convierte al código en un instrumento perfecto, pero estoy convencido de que resulta más pertinente que el de 1884», declaró el ministro.
El funcionario también enfatizó la necesidad de mantener una revisión constante del cuerpo penal.
Peralta explicó que, al evaluar la legislación antes de su promulgación, se detectaron varios artículos que precisaban ser ajustados.
En el proceso de revisión también participaron Julio César De la Rosa Tiburcio, quien colaboró estrechamente con el ministro.
Sin embargo, se optó por incorporar de inmediato los avances logrados y, a partir de ahí, iniciar un proceso de revisión continua, evitando así los tropiezos que habían entorpecido reformas anteriores.
El análisis contó con la participación de especialistas, representantes del Ministerio Público y miembros del Congreso Nacional.
El ministro sostuvo que la normativa penal debe evolucionar en sintonía con los cambios sociales, los adelantos tecnológicos y la experiencia acumulada en su aplicación.
«Las leyes tienen que ser para servirle a la gente», enfatizó.
Como ejemplo, señaló que cuando el plazo legal para interponer un recurso resulta insuficiente, corresponde estudiarlo y modificarlo para garantizar su efectividad.
En su intervención también abordó las transformaciones constitucionales e institucionales que inciden en el funcionamiento de la justicia dominicana, como la mayor especialización del Ministerio Público en la persecución del delito, los ajustes al Consejo Nacional de la Magistratura y los cambios en el procedimiento de nombramiento del Procurador General de la República.
Destacó la creación del Ministerio de Justicia dentro de la reorganización de las funciones administrativas y de representación del Estado, con el objetivo de concentrar tareas antes dispersas entre distintas entidades y permitir que el Ministerio Público dedique mayores recursos a sus funciones esenciales.
Asimismo, explicó las competencias del abogado general de la Administración Pública, la gestión penitenciaria y la coordinación de la defensa del Estado en litigios judiciales y arbitrales.
El ministro advirtió que la prevención del delito no puede limitarse a la acción policial y judicial, sino que exige la coordinación de varios organismos públicos, entre ellos los ministerios del Interior y Policía, Cultura, Deportes y la Mujer, junto a las autoridades judiciales.
Reveló que uno de los primeros acercamientos institucionales del Ministerio de Justicia fue con el Ministerio de Cultura, con la finalidad de explorar iniciativas dirigidas a prevenir la criminalidad.
La conferencia marcó la apertura del seminario de ADOCCO, cuyo objetivo es analizar el impacto del nuevo Código Penal en la transparencia, la libertad de expresión y la lucha contra la corrupción.
La jornada también dedicó espacio a la responsabilidad penal de las personas jurídicas y a los programas de cumplimiento normativo, conocidos como compliance.


