La Asociación Dominicana de Centros Oncológicos (ASODCO) ha pedido a la SISALRIL y al Ministerio de Salud Pública que investiguen supuestas alteraciones en recetas médicas, cambios de proveedores y formas de entrega de fármacos oncológicos de alto costo. Senasa, por su parte, defiende sus procedimientos y asegura mantener el diálogo con el sector.
SANTO DOMINGO — La entidad oncológica denunció prácticas que, según sus dirigentes, podrían poner en riesgo la seguridad de los pacientes con cáncer y la continuidad de sus tratamientos.
Entre los supuestos actos señalados se encuentran la posible modificación de prescripciones, la sustitución de prestadores y la alteración de los mecanismos de distribución de medicamentos especializados.
En una rueda de prensa en el Colegio Dominicano de Periodistas, los doctores José Ramírez y Claudia Santos, presidente y vicepresidenta de ASODCO, solicitaron la intervención de las autoridades sanitarias para esclarecer los hechos.
La asociación instó a la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), al Ministerio de Salud Pública y a demás organismos competentes a averiguar si los procesos denunciados cumplen con la normativa vigente.
Los representantes manifestaron inquietud por los métodos empleados para suministrar los fármacos oncológicos, subrayando que ciertos tratamientos exigen condiciones precisas de almacenaje, conservación, dispensación y seguimiento clínico.
Señalaron que la entrega directa de medicamentos desde distribuidores a los pacientes, sin un control de trazabilidad y supervisión, resulta problemática y podría comprometer la seguridad del usuario.
Entre las preguntas que plantearon destacan: ¿cómo se asegura que cada paciente reciba el producto exacto recetado?, ¿quién verifica las condiciones de almacenamiento?, ¿qué medidas existen ante posibles errores, deterioro o interrupciones del tratamiento?
«Una decisión administrativa no puede convertirse en una amenaza para la seguridad del paciente», enfatizaron los voceros de ASODCO.
La asociación recordó que cualquier cambio en los procesos de atención debe respetar el criterio clínico de los médicos responsables y no afectar la continuidad asistencial ni los derechos de los afiliados.
Citando la Ley 87‑01, que regula el Sistema Dominicano de Seguridad Social, y el Decreto 665‑12, ASODCO exigió a Senasa que haga públicos los protocolos aplicados y los controles que garantizan la seguridad de los medicamentos especializados.
En respuesta, Senasa defendió sus criterios de evaluación clínica y de adquisición, argumentando que sus procedimientos incluyen valoraciones médicas especializadas y mecanismos para asegurar la calidad de los tratamientos.
La entidad informó haber sostenido tres encuentros con representantes del sector oncológico y solicitó que se presenten casos concretos para investigar las situaciones denunciadas.
Senasa añadió que su objetivo es asegurar la cobertura y el uso eficiente de los recursos sin comprometer la calidad ni la seguridad de la atención brindada.
ASODCO reiteró su llamado a las autoridades reguladoras para que investiguen las denuncias y determinen responsabilidades en cada fase del suministro y administración de los tratamientos, subrayando que la salud no es una mercancía y la seguridad del paciente no es negociable.


