Las intensas precipitaciones que ha registrado Nepal en los últimos días desencadenaron deslizamientos de tierra y crecidas en distintas regiones, cobrando al menos 21 vidas, dejando a cinco personas desaparecidas y provocando cinco heridos, según los datos oficiales.
De ese saldo mortal, 14 fallecimientos se atribuyen directamente a los deslizamientos que se registraron en varios puntos del territorio nacional.
Las provincias de Baglung y Myagdi se encuentran entre las más castigadas; en estas áreas se contabilizan al menos 10 muertos y una persona que aún se busca. En uno de los incidentes más graves, un desprendimiento de lodo cubrió una vivienda, ocasionando la muerte de cuatro miembros de la misma familia.
En otra zona del país, seis residentes perdieron la vida y tres más siguen desaparecidos a raíz de diferentes deslizamientos que se produjeron en el mismo periodo.
Las lluvias también provocaron daños significativos en viviendas, carreteras y otras infraestructuras, obligando a las autoridades a ordenar evacuaciones de comunidades situadas en áreas catalogadas como de alto riesgo.
Las autoridades continúan vigilando de cerca los ríos, que han elevado su nivel, para prevenir posibles inundaciones repentinas y tomar medidas preventivas ante la amenaza de nuevos desbordes.


