El expresidente filipino compareció este miércoles en forma presencial ante la Corte Penal Internacional, marcando su primera aparición cara a cara desde su detención el 11 de marzo de 2025. La defensa había sostenido que el político de 81 años padecía serios problemas cognitivos y de memoria que le impedirían afrontar el proceso judicial.
Durante la audiencia que trató el estado del procedimiento, la cual culminará con el inicio formal del juicio el próximo 30 de noviembre, se difundió la primera fotografía del exmandatario. Fue visto vestido con traje oscuro y camisa blanca, sentado detrás de su equipo de abogados, y mostró una presencia normal sin señales externas de una salud delicada. El caso lo acusa de crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de su «guerra contra las drogas», tanto como alcalde de una ciudad como presidente del país.
Esta comparecencia presencial es la primera desde su captura el 11 de marzo de 2025 en una localidad del sur del país, tras lo cual fue entregado al poder judicial al día siguiente. El 14 de marzo participó mediante videoconferencia desde el centro de detención para confirmar su identidad. Desde entonces, ha renunciado a ejercer su derecho a estar presente en la sala o a seguir las sesiones por medios virtuales.
La campaña contra individuos catalogados como delincuentes o vinculados al narcotráfico se describió como un ataque «generalizado y sistemático» contra la población civil, resultando en miles de fallecimientos. La Corte mantiene su jurisdicción sobre los presuntos delitos cometidos hasta el 16 de marzo de ese mismo año, fecha en que la retirada del país de la Corte se hizo efectiva.
La estrategia de la defensa se ha centrado en la supuesta condición de salud del exmandatario. En un escrito presentado el pasado domingo, sus abogados alegan que sufre un «deterioro significativo de la memoria», incapaz de retener información reciente y de acceder de manera fiable a recuerdos, al punto de que solo en ocasiones recuerda el nombre de su abogado principal. Según la defensa, estas limitaciones le impedirían comprender los cargos, el extenso material probatorio, participar activamente en la preparación de su defensa y dar instrucciones a su equipo legal.


