República Dominicana, septiembre de 2026.— El accidente cerebrovascular (ACV) se ubica entre los principales responsables de discapacidad severa y mortalidad en la población.
Detectar a tiempo los signos de un ACV y buscar atención médica de inmediato aumenta notablemente las posibilidades de una recuperación favorable. Según especialistas de la Mayo Clinic, identificar los indicios de alarma y responder con celeridad protege el tejido cerebral y puede salvar la vida del paciente.
“El tiempo es cerebro cuando hablamos del manejo del ACV”, señala la doctora Josephine Huang, M.D., neuróloga de la Mayo Clinic en Florida. “Cuanto antes se reciba atención médica, mayores son las probabilidades de disminuir la discapacidad permanente y favorecer la rehabilitación”.
El ACV ocurre cuando el flujo sanguíneo que alimenta al cerebro se ve interrumpido, ya sea por una obstrucción arterial o por una hemorragia intracraneal. Los especialistas subrayan que ambos escenarios demandan una valoración médica urgente, pues una intervención pronta puede marcar la diferencia en la recuperación y en la reducción de secuelas.
Los cuadros clínicos aparecen de forma súbita y pueden manifestarse con caída de un lado de la cara, debilidad en un brazo o pierna, habla arrastrada, dificultad para expresarse o comprender el lenguaje, alteraciones visuales, mareos o pérdida del equilibrio.
Entre las señales de alerta que recomienda recordar están: pérdida repentina del equilibrio o de la coordinación; alteraciones bruscas de la visión o ceguera parcial en uno o ambos ojos; asimetría o entumecimiento de un lado facial; debilidad o adormecimiento inesperado en un brazo; y problemas súbitos para hablar o entender el habla. Ante cualquiera de estos indicios, la atención médica inmediata es esencial.
Un abordaje rápido permite restablecer la circulación cerebral y limitar el daño irreversible. Los expertos insisten en que la evaluación de urgencia debe iniciarse tan pronto como aparecen los síntomas, sin esperar a que empeoren o desaparezcan.
Cuando la causa es un coágulo, los profesionales pueden administrar fármacos trombolíticos o recurrir a procedimientos mínimamente invasivos para extraer la obstrucción y reabrir los vasos afectados.
“A estos procedimientos los llamamos endovasculares”, aclara la doctora Huang. “Consiste en introducir una guía a través de una arteria para retirar el coágulo y restablecer el flujo sanguíneo al cerebro”.
En los casos de ACV hemorrágico, la estrategia se centra en controlar la presión arterial, revertir los efectos de anticoagulantes si fuera necesario y, en situaciones críticas, aliviar quirúrgicamente la presión intracraneal.
Factores como la hipertensión arterial, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad, el colesterol alto, la falta de actividad física y la fibrilación auricular incrementan considerablemente el riesgo de sufrir un ACV.
Los especialistas de la Mayo Clinic estiman que cerca del 90 % de los accidentes cerebrovasculares podrían evitarse mediante el manejo adecuado de estos factores y la adopción de hábitos de vida saludables.
Recomiendan chequeos médicos regulares, ejercicio constante y una alimentación balanceada como pilares para reducir la probabilidad de un ACV.
“Identificar estos riesgos y tratarlos de forma apropiada contribuye en gran medida a prevenir la aparición de un accidente cerebrovascular”, afirma la doctora Huang.
La Mayo Clinic es una entidad sin fines de lucro dedicada a la innovación clínica, la educación y la investigación, ofreciendo experiencia y compasión a quienes buscan recuperar su salud.


