Santo Domingo – Con la intención de contribuir a la armonización de criterios para la elaboración de un marco regulatorio actualizado en materia de control de drogas, el Senado de la República organizó el taller titulado “Retos y desafíos en la legislación sobre drogas en la República Dominicana”, en conjunto con la Cámara de Diputados, la Procuraduría General y la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El encuentro fue presidido por el líder del Senado, Ricardo de los Santos, quien subrayó la necesidad de unir esfuerzos para diseñar un marco jurídico que modernice la normativa dominicana sobre drogas y sustancias sintéticas, y que permita enfrentar las amenazas que su consumo supone para la comunidad.
En su intervención, el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, manifestó la urgencia de que el país adopte e implemente una normativa que modifique la legislación actual sobre drogas en la República Dominicana, señalando que el consumo y el tráfico de estupefacientes ilegales representan una de las mayores amenazas para la nación.
“El uso de esta sustancia es la principal amenaza que tenemos ahora mismo en el crimen organizado, que se ha ido desarrollando y avanzando con gran velocidad, especialmente con la criminalidad que también está haciendo uso de las bases tecnológicas”, afirmó De los Santos.
De los Santos reiteró su compromiso de impulsar la aprobación de la propuesta y aseguró que el Senado, junto a la Cámara de Diputados, la Procuraduría General y demás entidades vinculadas, trabajará en los consensos y esfuerzos necesarios para su sanción.
El titular de la Cámara Alta explicó que la iniciativa nació a raíz de los acuerdos alcanzados en un congreso celebrado en Washington, cuyo objetivo era establecer una agenda de trabajo y cooperación para crear un nuevo marco regulatorio. En esa reunión participaron delegaciones de Argentina, El Salvador, Estados Unidos y la República Dominicana.
“Debemos trabajar para no quedarnos rezagados y buscar la forma de ir creando el marco y los mecanismos que nos ayuden a enfrentar este mal que afecta a toda la sociedad”, señaló.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, prometió colaborar estrechamente con los senadores mediante la conformación de una comisión bicameral que incluya a representantes de la Procuraduría General, con el fin de analizar y consensuar las reformas planteadas.
“Nosotros, el Congreso dominicano, nos comprometemos a crear una nueva ley de drogas, donde sean incorporadas en sus modificaciones la sanción y el castigo del tráfico y uso de las drogas sintéticas en la República Dominicana. La Cámara de Diputados trabajará de manera conjunta para aprobar esta reforma, porque el país necesita una nueva ley y no nos podemos quedar rezagados”, afirmó Pacheco.
La procuradora general, Jenny Berenice Reynoso, planteó la necesidad de establecer una jurisdicción especializada que atienda los casos de tráfico internacional de drogas.
Además, anunció que el 15 de septiembre se presentará ante el Congreso Nacional la primera versión de la propuesta de reforma, la cual contemplará nuevas modalidades de tráfico ilícito y las sanciones correspondientes.
Reynoso explicó que los cambios legislativos no se limitarán a endurecer penas, sino que también buscarán implementar políticas de prevención.
“Estas reformas legislativas no serán diseñadas solamente para castigar y aumentar las penas, sino que también buscan crear políticas de prevención. Ese es el mayor aporte que realizará el Estado: prevenir el uso de estas sustancias que tanto afectan al mundo, en especial a los jóvenes y a personas de edades similares a los 25 o 30 años”, puntualizó.
En la mesa de trabajo, los delegados de la OEA, Esteban de la Torre y Elizabeth Arribas, secretaria ejecutiva de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD‑OEA), señalaron que la República Dominicana, al igual que otras naciones de la región, requiere actualizar su normativa antidrogas para contar con un marco jurídico que le permita combatir el crimen organizado y el tráfico ilícito.
Indicaron que ciertos tipos de tráfico no están contemplados en la legislación vigente, ya que las drogas sintéticas y sus novedosas formas de producción y distribución no existían cuando se redactaron las leyes actuales.
“La problemática de la región siempre ha sido la cocaína. Con estas reformas lo que se busca es definir los tipos de controles, fiscalización de sustancias y penalidades, tanto para el transporte como para la fabricación y producción en laboratorios clandestinos”, concluyeron.
Durante la sesión de consulta, los miembros de la Cámara Alta escucharon a autoridades de organismos de prevención y persecución del narcotráfico, como el presidente del Consejo Nacional de Drogas (CND), Alejandro de Jesús Abreu, y el jefe de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa.
Ambos señalaron que, por el momento, la República Dominicana no registra una incidencia significativa de drogas sintéticas y que, en términos cuantitativos, este tipo de tráfico aún no constituye una problemática de gran magnitud en el país.
No obstante, insistieron que las modificaciones propuestas pretenden anticiparse a posibles vulnerabilidades y reforzar la capacidad del Estado para enfrentar este fenómeno, especialmente ante los riesgos que podría suponer para la juventud dominicana.
La jornada de trabajo y consultas se llevó a cabo en el Salón Reinaldo Pared Pérez del Senado de la República, con la presencia de senadores, diputados, representantes del sector jurídico y de otras áreas vinculadas a la prevención, regulación, persecución y tratamiento del consumo de drogas.


