SANTO DOMINGO – Haivanjoe Ng Cortiñas, quien ocupa el cargo de secretario de Asuntos Económicos de la Fuerza del Pueblo, señaló que el veinticinco por ciento de los principales ingresos de divisas del país proviene del esfuerzo de los dominicanos que viven fuera de la isla.
El economista subrayó la creciente relevancia de las remesas familiares en la balanza económica nacional y reclamó que, más allá de los números macroeconómicos, se reconozca el sacrificio de millones de trabajadores y hogares mediante políticas públicas que vayan más allá de la mera contabilización.
Según sus datos, las remesas crecieron de 3,682 millones de dólares en 2010 a 11,866 millones en 2025, evidenciando una tendencia alcista sostenida.
Estas observaciones fueron presentadas en la conferencia titulada “Remesas y diáspora dominicana: de la importancia de las remesas a una política de reciprocidad, inversión y retorno”, organizada por la Secretaría de Dominicanos en el Exterior (SDE) de la Fuerza del Pueblo y transmitida por Zoom, donde participaron cientos de dirigentes y militantes del exterior bajo la conducción de Marco Cross, integrante de la Dirección Política de la FP y responsable de la SDE.
Durante su intervención, Ng Cortiñas puntualizó que el aumento de las remesas no debe ser catalogado como un triunfo del Gobierno ni de sus autoridades económicas, pues dichos recursos son, ante todo, fruto del trabajo y la entrega de los dominicanos que residen en el extranjero y que, de manera voluntaria, destinan parte de sus ingresos al sustento de sus familias.
El dirigente aseguró que las remesas han dejado de ser un ingreso complementario para erigirse como uno de los pilares fundamentales de la economía externa dominicana, al alcanzar casi US$12 mil millones en 2025. El Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (INDEX) estima que la diáspora está compuesta por 3,030,647 personas.
Otro punto que resaltó fue la creciente concentración geográfica de los fondos enviados. Señaló que el Distrito Nacional pasó de captar el 26,0 % del total de remesas en 2011 a absorber el 49,7 % entre enero y julio de 2026, lo que representa casi la mitad de los recursos enviados por la comunidad expatriada, mientras que provincias como Santiago, Santo Domingo, Duarte y La Vega han visto disminuir su participación relativa.
Adicionalmente, indicó que el mes de diciembre se consolida como el período de mayor recepción, concentrando más del 9 % del total anual, debido al esfuerzo adicional que realizan los dominicanos en el exterior para apoyar a sus familias durante la temporada navideña.
Frente a la magnitud de la emigración, Ng Cortiñas propuso replantear la relación Estado‑diáspora, pasando de una política centrada exclusivamente en la captación de remesas a un modelo basado en la reciprocidad, la inversión, el ahorro y el retorno. Entre las medidas sugeridas se encuentran la creación de un Régimen Especial de Inversión para la Diáspora, una Cuenta de Inversión y Ahorro destinada a los dominicanos en el exterior, y estímulos al capital de retorno para quienes decidan invertir o regresar al país.
Asimismo, planteó impulsar un Pacto Nacional con la Diáspora que articule acciones en materia de derechos, inversión, retorno, ahorro, transferencia de conocimientos y protección. “Las remesas son una fortaleza de la República Dominicana; depender de ellas para sostener nuestro desarrollo sería una debilidad”, afirmó.
Por su parte, Marco Cross destacó la necesidad de que las estructuras de la Fuerza del Pueblo en el exterior cuenten con información técnica y rigurosa sobre los temas que afectan directamente a los dominicanos fuera del país, pues dicho conocimiento es esencial para fortalecer el trabajo político, organizativo y de vinculación de la Secretaría de Dominicanos en el Exterior con la diáspora.


