El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) comunicó que lanzó varios misiles balísticos contra un portaviones y un destructor estadounidenses, según informa la agencia Tasnim.
De acuerdo con la información oficial de Teherán, la acción fue ejecutada por su Fuerza Aeroespacial; los dos buques resultaron dañados y tuvieron que abandonar la zona de conflicto por el temor a un posible nuevo asalto.
En el mismo comunicado se sostuvo que los navíos de guerra participaban en operaciones hostiles contra embarcaciones iraníes y se subrayó que la confirmación del CENTCOM constituye una «prueba fehaciente de la derrota estratégica» de EE.UU. y del poder ofensivo del CGRI.
El CGRI difundió imágenes que describió como «sin precedentes», mostrando los impactos contra embarcaciones que, según sus autoridades, infringieron las normas de navegación en el estrecho de Ormuz.
Las fuerzas iraníes declararon que continúan vigilando e interceptando a esas «embarcaciones infractoras» y advirtieron que cualquier «actividad sospechosa» será blanco de sus acciones, señalando también que la protección y escolta que Washington brinda a los buques en la zona resulta insuficiente.
Esta operación se presenta como respuesta a la declaración del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) del sábado, en la que se informó que sus unidades atacaron tres petroleros iraníes como represalia por el ataque del CGRI contra dos buques de guerra estadounidenses que patrullaban aguas regionales.
El organismo estadounidense aseguró que los tres petroleros atacados forman parte de una «multimillonaria que financia a la Guardia Revolucionaria Islámica y a sus aliados regionales», aunque no ofreció pruebas que corroboren dicha acusación.


