La liga norteamericana comunicó este miércoles que los Los Angeles Clippers infringieron el tope salarial mediante pagos ocultos a Kawhi Leonard, lo que provocó la pérdida de cinco selecciones de primera ronda del draft entre 2029 y 2033, una multa de 30 millones de dólares al club y una sanción de 700 000 dólares al jugador.
En el comunicado oficial se señaló que la investigación descubrió un patrón de conducta indebida y diversas violaciones graves a las normativas, ya que la organización ya había incurrido en infracciones relacionadas con la evasión del límite salarial.
El proceso investigativo se inició el año pasado tras sospechas de irregularidades en el contrato de Leonard, después de que se acusara a la franquicia de canalizar 28 millones de dólares al atleta mediante una empresa perteneciente a su dueño para burlar el tope.
Según los hallazgos de la NBA, los Clippers ofrecieron al jugador “oportunidades de ingresos” a través de cuatro compañías diferentes, incentivándolo a cerrar acuerdos de patrocinio que no estaban contemplados en su contrato.
La entidad también acusó al equipo de cubrir gastos personales de Leonard y de sus representantes, y de no haber reportado peticiones de ingresos extra‑judiciales realizadas en nombre del alero por su entonces agente comercial, Dennis Robertson.
Como consecuencia, la franquicia quedó despojada de cinco primeras rondas del draft a partir de 2029 y recibió una multa de 30 millones de dólares.
Adicionalmente, la liga impuso una suspensión de un año al propietario del equipo, Steve Ballmer, exdirector ejecutivo de Microsoft, y anunció penalizaciones para otros altos cargos de la organización.
En cuanto a la responsabilidad de Leonard, la NBA declaró que el alero violó las reglas de evasión salarial mediante la conducta de su agente Robertson y presionó a los Clippers para que le brindaran apoyo, motivo por el cual se le impuso una multa de 700 000 dólares.
Leonard, quien jugó siete temporadas con los Clippers antes de ser transferido a los Toronto Raptors en el verano, aceptó en un comunicado “la plena responsabilidad por los errores de juicio” de personas cercanas a él y expresó su pesar por lo sucedido.
El jugador afirmó haber firmado su contrato y los acuerdos vinculados de buena fe, comprometido a cumplir sus obligaciones y sin conocimiento de ninguna intención de eludir el tope salarial, y manifestó su deseo de cerrar este capítulo tras su regreso a Toronto.


