El dirigente de la Fuerza del Pueblo en la capital norteña lanzó una fuerte crítica contra el aumento de los hurtos a comercios, puso en tela de juicio las condiciones laborales de la Policía Nacional y señaló los retrasos de obras como el monorriel que, según él, ponen en evidencia la falta de soluciones reales para los santiaguenses.
En una entrevista televisiva, el presidente municipal del partido denunció que en el sector de Villa Olga se contabilizaron ocho robos por escalamiento contra establecimientos, una cifra que describió como alarmante y reflejo de la inseguridad que asola la zona.
Otáñez resaltó que estos actos delictivos, que incluyen asaltos y otros tipos de violencia, contrastan marcadamente con el discurso oficial que promueve desarrollo y prosperidad en Santiago, afectando la tranquilidad de las familias, la actividad comercial y la confianza de los inversionistas.
Entre los locales señalados por el dirigente se encuentran Nocciola y Pain et Chocolat, junto a otros comercios del mismo barrio y áreas colindantes que, según él, padecen la misma vulnerabilidad.
El líder también apuntó a la precaria situación de la Policía Nacional en la ciudad, a pesar de los anuncios de una nueva sede regional; citó reportes que describen a agentes del Departamento de Acción Rápida durmiendo dentro de un furgón, unidades especializadas operando en instalaciones improvisadas y edificios con filtraciones y otras deficiencias.
Recordó que el presidente había prometido la construcción de una nueva sede policial, pero subrayó que en el Presupuesto General del Estado 2027 no aparece una partida específica destinada a ese proyecto, lo que según él muestra una contradicción entre las inversiones anunciadas y la realidad percibida por la población.
En cuanto al monorriel de Santiago, el dirigente criticó los aplazamientos y advirtió que, sin rutas alimentadoras que lo conecten con ejes como la autopista Duarte, los accesos a Licey, Tamboril, los barrios del norte y la entrada desde Puerto Plata, la obra no logrará mejorar significativamente la movilidad urbana.
Asimismo, señaló que la prolongada obra de la autopista Duarte y otras infraestructuras anunciadas para la provincia siguen sin concluirse ni contar con financiamiento claramente identificado.
Sobre el sector energético, Otáñez cuestionó los constantes apagones y el alza de las tarifas eléctricas, argumentando que ambas situaciones pesan sobre la economía de los hogares y los negocios locales.
En conclusión, el dirigente insistió en que el progreso de Santiago debe medirse por las soluciones concretas que reciban sus habitantes, no solo por la cantidad de proyectos proclamados, y recordó que la seguridad ciudadana, las condiciones de los policías, la movilidad y la calidad de los servicios públicos son responsabilidades que competen al gobierno del Partido Revolucionario Moderno.


