Puerto Príncipe – Según fuentes oficiales citadas por medios locales este miércoles, el número de militares salvadoreños desplegados en Haití asciende a alrededor de 1.300, tras la llegada el martes de una nueva oleada de efectivos.
El país centroamericano, que ya formaba parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), intensificó su participación tras la emboscada ocurrida el 18 de octubre en las afueras de la capital, donde un vehículo con cuatro soldados salvadoreños fue atacado y su paradero sigue sin conocerse.
«Este despliegue se lleva a cabo en coordinación con el Gobierno haitiano. Es un país amigo que brinda ayuda, no una invasión», declaró una fuente gubernamental a fuentes periodísticas.
Medios haitianos indican que el material necesario para estas tropas fue transportado en tres aviones en los últimos días, y que se esperan más suministros para reforzar la capacidad de los equipos que combaten a las bandas armadas que controlan gran parte de Puerto Príncipe.
Respecto al silencio que rodea la operación, la misma fuente señaló: «El Gobierno prefiere mantenerse callado y actuar».
Se rumorea la posible llegada de vuelos chárter adicionales procedentes de El Salvador, un movimiento que se da al margen del mandato establecido en septiembre de 2025 por el Consejo de Seguridad de la ONU para la GSF.
Actualmente la fuerza multinacional supera los 1.000 soldados provenientes de El Salvador, Guatemala, Jamaica, Mongolia, Sri Lanka y Chad, bajo el mando del general de división mongol Edernebat Batsuuri.
El gobierno del primer ministro haitiano guarda silencio sobre la operación salvadoreña destinada a rescatar a los cuatro militares desaparecidos, y la magnitud del contingente sugiere que la acción va más allá de una mera búsqueda, apuntando a una ofensiva más amplia contra las pandillas.
El contingente de El Salvador, que incluye efectivos de fuerzas especiales, constituye la mayor aportación de un solo país a la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), la cual estuvo presente entre 2004 y 2017.
El pasado sábado circularon rumores sobre el hallazgo de restos humanos que podrían corresponder a los cuatro soldados desaparecidos, pero el presidente Nayib Bukele desmintió esa posibilidad.


