En una noche de domingo, los New York Knicks lograron su primer triunfo de la campaña al derrotar a los Detroit Pistons en el Madison Square Garden, bajo la dirección técnica de Mike Brown.
El equipo rompió la racha desfavorable que arrastraba del año anterior, cuando cayó ante Detroit con una diferencia acumulada de -26 puntos en la serie que disputó.
Aunque la actuación no brilló por su esplendor, la victoria alivió la presión en la ciudad; Jalen Brunson cerró el encuentro con un escaso 5 de 18 en lanzamientos, y admitió que deben volver a enfocarse en los tiros más sencillos.
El capitán también resaltó la necesidad de volver a la base, anotar las canastas fáciles y prestar atención a los detalles menores hasta encontrar el ritmo adecuado.
Los Knicks tomaron el control entre el segundo y tercer cuarto, superando a los visitantes con una parcial que recordó a aquel equipo campeón que acumuló 13 victorias consecutivas en la postemporada. En esa fase, Mikal Bridges encestó su primer triple tras tres intentos fallidos, terminando con 4 de 8 desde la línea de tres puntos.
Mike Brown señaló que el conjunto tuvo varios momentos positivos que les permitieron alzarse con la victoria y destacó que la atención y la intensidad contra los tiradores de Detroit fueron mucho mejores que en el juego anterior.
Por su parte, Karl‑Anthony Towns, pese a los problemas con su nuevo contrato, dio un paso al frente frente a Paul Reed, alcanzando su decimocuarto registro de 20 puntos y 20 rebotes en la NBA, un hito que subrayó el entrenador al pedir mayor agresividad defensiva y mejor marcaje en el rebote.
Brown elogió la evolución de Towns, quien, según sus palabras, cambió su mentalidad y se volvió clave para el triunfo; el pívot dominicano terminó con 12 de 21 en tiros de campo, consolidándose como la figura más destacada del encuentro.


