Los Minnesota Timberwolves ya experimentan su primer tropiezo después de un arranque de temporada que había generado altas expectativas.
Aunque su juego sigue siendo de gran nivel, Anthony Edwards mostraba señales de incomodidad en la rodilla derecha, dolencia que se confirmó como seria y que lo obligará a someterse a una cirugía artroscópica. Según Shams Charania, periodista de ESPN, la intervención lo mantendrá alejado de la cancha durante dos meses.
El escolta empezó a notar la molestia durante la victoria contra los Raptors y, de hecho, fue incluido como duda en el reporte de lesiones previo al encuentro en Cleveland. A pesar de ello, anotó 47 puntos en ese partido, ofreciendo todo menos una señal de alerta que justificara la preocupación, aunque la lesión era previsible con algo de perspectiva.
Resulta que esa misma articulación le hizo perder 21 partidos en la temporada regular anterior, de modo que ya cargaba problemas crónicos que reaparecieron en el primer juego de la campaña actual. Después de intentar competir con la molestia, Edwards optó por atender el problema de inmediato, sacrificando los primeros meses de la liga para regresar en óptimas condiciones al tramo decisivo.
Con la ausencia prolongada, el jugador renuncia a la posibilidad de contender por galardones individuales al final de la campaña, pues perderá al menos 17 encuentros, número necesario para alcanzar el mínimo de 65 partidos. Sin embargo, él ha dejado claro que su prioridad es pelear por el campeonato y no por un premio MVP, pese a promediar 33,3 puntos por juego.
Esta decisión también tiene repercusiones financieras: al no ser seleccionado al All‑NBA, se cerrará la puerta a una extensión supermáxima de 304 millones de dólares en cinco años para la próxima temporada. No obstante, la opción podría reaparecer en 2028 si logra volver a figurar entre los quintetos más destacados.


