La Facultad de Humanidades y Derecho de la Universidad APEC (Unapec) organizó el conversatorio titulado “Retos del transporte en República Dominicana”, una mesa de trabajo que congregó a académicos, ingenieros y legisladores para analizar los principales obstáculos que enfrenta el sector, su repercusión en la movilidad de los ciudadanos y las posibilidades de transformar el sistema de transporte nacional.
El acto inició con la intervención del rector de Unapec, magíster Erik Pérez Vega, quien dio la bienvenida a los presentes y subrayó la necesidad de crear espacios de reflexión sobre los problemas de movilidad del país. En su alocución, el rector afirmó: “Tenemos que mejorar la educación vial a nivel de las escuelas y seguir promoviendo el manejo defensivo”. Además, señaló que la congestión que se vive en el Gran Santo Domingo, Santiago y destinos turísticos como Punta Cana y Bávaro exige una planificación más rigurosa del parque vehicular.
Entre los invitados destacaron el ingeniero Federico Milciades Pérez Polanco, especialista en transporte, y el diputado Tobías Crespo, quien representa a la circunscripción número 2 del Distrito Nacional. Ambos coincidieron en la urgencia de reducir la dependencia del automóvil particular y de impulsar un sistema de transporte público integrado que pueda trasladar a más personas ocupando menos espacio en las vías. Pérez Polanco recordó que, de los aproximadamente 3.1 millones de viajes diarios, los vehículos privados constituyen cerca del 41 % del total, lo que incrementa la presión sobre la infraestructura.
El legislador alertó que el parque automotor dominicano crece entre un 4 % y 5 % al año, incorporándose más de 60 000 automóviles y unas 200 000 motocicletas cada año, mientras la red de carreteras no se expande al mismo ritmo, lo que genera embotellamientos recurrentes. En este sentido, Crespo propuso eliminar gradualmente el sistema informal de “concho” y sustituirlo por un modelo de transporte público organizado, regulado y articulado.
El debate también abordó la alarmante mortalidad en las carreteras: República Dominicana se ubica en el segundo lugar de América Latina y en el quinto a nivel mundial en muertes por accidentes de tránsito, con cerca de 28 fallecimientos por cada 100 000 habitantes, equivalentes a un promedio de seis muertes diarias. Ante este escenario, se sugirió incorporar la educación vial como asignatura obligatoria en todos los niveles educativos, de modo que la formación no solo alcance a conductores de transporte público y motociclistas, sino a la población en general.
Moderado por Alejandro Moscoso Segarra, exjuez de la Suprema Corte y decano de la Facultad de Derecho de Unapec, el conversatorio también planteó la necesidad de que las empresas privadas adopten planes de seguridad vial laboral para proteger a sus empleados tanto en el trabajo como en sus desplazamientos. En cuanto a la fiscalización, los participantes coincidieron en reforzar el régimen de sanciones para infracciones graves. El diputado manifestó: “Yo creo que esto se trata de salvar vida y en esto, por un lado, educo, te capacito, te concientizo, pero por el otro lado si te me sale de la raya te aplico el garrote”.
Finalmente, el rector elogió las inversiones recientes en transporte colectivo, como el monorriel de Santiago, la ampliación de la Línea 2 del Metro de Santo Domingo y el proyecto del tren interurbano hacia Boca Chica, considerándolas avances relevantes siempre que se acompañen de una planificación integral que responda al aumento de la demanda de movilidad y al crecimiento del parque vehicular.


