Yoshinobu Yamamoto trabajó siete entradas y sólo permitió un hit, mientras los Dodgers de Los Ángeles vencían 4-0 a los Rojos de Cincinnati el martes por la noche, acercándose de nuevo a la conquista de la División Oeste de la Liga Nacional.
El lanzador japonés resultó fundamental, pues sofocó por completo la ofensiva de Cincinnati durante siete cuadros, entregando únicamente un sencillo y manteniendo a los Rojos sin anotar.
Con esa victoria, el club angelino redujo su número mágico a dos, lo que implica que basta con una combinación de dos triunfos propios o dos derrotas de sus rivales más cercanos para asegurar matemáticamente el título divisional.
Aunque ya habían garantizado su puesto en la postemporada el lunes pasado, los Dodgers continúan persiguiendo el mejor registro posible en la Liga Nacional antes de los playoffs.
El objetivo del conjunto es lograr su decimotercer campeonato divisional en los últimos catorce años, una serie que evidencia su dominio sostenido en la División Oeste durante la época reciente.
La actuación de Yamamoto volvió a subrayar la relevancia del brazo derecho japonés en la recta final de la temporada regular, justo cuando el equipo busca entrar en óptimas condiciones al tramo decisivo.
El blanqueo frente a Cincinnati también sirvió para mantener el ímpetu del club en la lucha por la parte alta de la Liga Nacional, al tiempo que sigue reduciendo la cantidad de partidos que necesita para sellar el campeonato de su división.
Con el número mágico ahora en dos, Los Ángeles está a un paso de confirmar oficialmente otro título divisional y, posteriormente, concentrarse en la preparación para la postemporada.


