Miami (EE.UU.), 15 de septiembre – El exministro venezolano Alex Saab, señalado por EE.UU. como presunto testaferro del expresidente Nicolás Maduro, admitió este martes su culpabilidad por conspiración en lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas tras pactar un acuerdo con la Fiscalía, y declaró que no hubo presiones ni condiciones adicionales para aceptar dicha culpabilidad.
Al presentarse en persona ante el tribunal de Miami, con el cabello canoso recogido, barba y un uniforme ocre de preso, Saab modificó la posición que había mantenido el 24 de julio, pasando de “no culpable” a “culpable” durante la audiencia frente a la jueza Kathleen M. Williams, del Distrito Sur de Florida.
“Culpable, señoría”, afirmó el empresario del sector petrolero, de 54 años, durante la sesión, según constató la agencia de prensa.
El convenio de 12 páginas que Saab firmó con la Fiscalía, cuyas especificaciones no fueron divulgadas, fue revisado por la magistrada, y bajo ese acuerdo el exfuncionario, de origen colombiano, podría enfrentar una pena máxima de 20 años de prisión.
Saab, quien recibirá su sentencia definitiva en enero próximo, reconoció haber participado, junto a cómplices cuya identidad no se reveló, en una conspiración para ejecutar actividades ilícitas, fraude, sobornos a funcionarios y el encubrimiento del origen de los fondos.
Las autoridades no hicieron públicos los términos del acuerdo, pero el exministro del expresidente Maduro, actualmente detenido en Nueva York tras una acusación estadounidense de enero, aseguró que “no” existió ningún trato adicional ni amenaza para que aceptara su culpabilidad.
Su primera comparecencia ante los tribunales estadounidenses bajo los cargos actuales se dio el 18 de mayo, dos días después de su deportación a EE.UU. desde Venezuela, que en ese momento estaba bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez.
Según el Departamento de Justicia, el caso está relacionado con la corrupción y la manipulación de un programa de asistencia social destinado a proporcionar alimentos a venezolanos vulnerables, con supuestas transferencias a cuentas bancarias en EE.UU.
Este proceso adquiere mayor relevancia porque sigue a la llegada de Maduro a Nueva York, donde enfrenta cargos por “narcoterrorismo”, narcotráfico y posesión de armas.
El empresario ya había sido procesado en Miami por cargos de lavado de dinero, pero fue liberado en 2023 durante la administración de Joe Biden como parte de un intercambio que liberó a una decena de presos en Venezuela; luego regresó a su país, donde fue nombrado ministro de Industrias y Producción Nacional.
Saab declaró que padece “síndrome de estrés postraumático” tras su detención en Cabo Verde en 2020 y la posterior extradición a territorio estadounidense, y que toma antidepresivos cada noche para poder dormir.


