Según fuentes periodísticas, los precios del crudo superaron este miércoles la barrera de los 100 dólares, impulsados por la intensificación de los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán y el temor a nuevas interrupciones en el suministro energético proveniente de Oriente Medio.
El Brent, referencia internacional, alcanzó los 100,19 dólares por barril, su nivel más alto desde finales de julio. A las 07:45 GMT, el West Texas Intermediate (WTI), indicador estadounidense, también mostraba una subida notable.
Este repunte refleja la creciente inquietud de los inversores respecto al posible impacto de una prolongación del conflicto sobre los flujos de petróleo que provienen de Oriente Medio y, por ende, sobre los precios que paga el consumidor final.
La tensión en el estrecho de Ormuz ya lleva siete meses sin señales claras de desescalada, lo que mantiene a los mercados bajo presión ante el riesgo de nuevas interrupciones en el tránsito de energía.
Irán anunció este miércoles un ataque contra una base militar estadounidense ubicada en Jordania, en represalia por los ataques de Washington contra sus buques en el Golfo.
El mismo día, Teherán informó haber llevado a cabo ataques contra petroleros frente a las costas de Kuwait y Bahréin, advirtiendo a sus tripulaciones que abandonaran las embarcaciones.
El paso de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de tensión mundial por su importancia estratégica en el transporte de petróleo y gas; cualquier bloqueo prolongado podría afectar los suministros internacionales y mantener elevados los precios del crudo.
La confrontación también se extendió al mar Rojo, donde grupos respaldados por Irán intercambiaron ataques cerca del estratégico paso de Bab al‑Mandeb.
El encarecimiento del petróleo amenaza con impulsar la inflación, pues un crudo más caro eleva los costos de transporte, producción y energía para los consumidores.
Esta presión sobre los precios complica las decisiones de los principales bancos centrales, que buscan equilibrar el control de la inflación con el apoyo al crecimiento económico; el Banco Central de la República Dominicana, por ejemplo, se prepara para su próxima decisión de política monetaria el jueves.
Los mercados, además, esperan la publicación del índice de precios al consumidor (IPC) prevista para el viernes, un indicador clave para calibrar las expectativas sobre la política monetaria.
El temor a mayores costos energéticos y al aumento del endeudamiento también se reflejó en los mercados bursátiles, donde los principales índices cerraron la jornada con pérdidas ante la incertidumbre generada por el conflicto y sus posibles repercusiones económicas.
En Asia, los resultados fueron mixtos: el índice compuesto de Shanghái lideró las ganancias entre las plazas asiáticas, mientras que Tokio, Taipéi y Manila también registraron avances; por su parte, Sídney, Singapur, Wellington y Yakarta terminaron ligeramente a la baja.
El mercado energético enfrenta ahora una combinación de riesgo geopolítico, amenazas al suministro y presión inflacionaria, factores que podrían mantener la volatilidad del petróleo y de los mercados financieros mientras continúe la escalada en Oriente Medio.


