El Ministerio de Obras Públicas de Venezuela dio a conocer la lista oficial de 39 inmuebles que serán derribados en las próximas semanas, tras haber sufrido graves daños estructurales por los sismos ocurridos el 24 de junio.
Esa determinación forma parte de las acciones que las autoridades están tomando para disminuir la probabilidad de nuevos incidentes y garantizar la seguridad de los habitantes y transeúntes que transitan por las áreas impactadas.
Según el propio Ministerio, los edificios incluidos en el plan fueron catalogados como de alto riesgo a raíz de los efectos provocados por los temblores.
Concluidas las labores de demolición, los restos serán transportados al Centro de Disposición Transitorio de Caraballeda, donde se someterán a un proceso de trituración y manejo bajo control.
Las autoridades señalaron que la instalación tiene la capacidad de procesar hasta 600 toneladas de escombros por hora y opera bajo normas que buscan reducir el impacto ambiental, sobre todo para evitar que los residuos lleguen a las playas.
El inventario de los 39 inmuebles comprende bloques residenciales, torres y complejos habitacionales situados mayormente en Catia La Mar, Macuto, Maiquetía, Tanaguarena, Playa Grande y Caraballeda. Entre ellos se encuentran el Bloque 1, 2 y 3 de La Páez en Catia La Mar; el Edificio Mediterráneo del Conjunto Residencial Punta Brisas II en Macuto; la construcción frente al Centro Comercial Lido; Edificio Brisamar y Edificio Castromar, entre otros, así como numerosas residencias y complejos como Arenal del Parque Residencial Agua Marina, Aguamarina, Altomar, Camurí Beach, Capri Club XVI, Caraballeda Beach, Caraballeda Country Mar, Dictis, Franco Mar, Ibiza, La Cascada, Las Palmeras, Los Tamarindos II, Medusa, Parque Azul, Riomar, Rocamar, Sol de Oro II y IV, Suites Caribbean, Tanaguarena Mar, Venliv, entre otros.
Estas demoliciones constituyen una de las principales medidas adoptadas por el gobierno venezolano tras los terremotos, con el objetivo de eliminar estructuras que podrían suponer una amenaza para residentes, trabajadores y peatones.
El retiro y tratamiento de los escombros también persigue impedir que los desechos generados por las demoliciones contaminen el entorno costero de La Guaira.
Con información de fuentes periodísticas.


