Haime Thomas subrayó la trayectoria de 27 años del programa «El Show de Nelson», describiéndola como una muestra de perseverancia y liderazgo en la comunicación dominicana, pese a su origen en la ciudad de Santiago.
El comunicador puntualizó que la continuidad del espacio es particularmente meritoria porque las producciones fuera de Santo Domingo han enfrentado históricamente mayores obstáculos, sobre todo en un contexto donde los medios y el público están en constante evolución.
Thomas señaló que «El Show de Nelson» se ha convertido en un referente tanto para Santiago como para todo el país, y afirmó que alcanzar los 27 años constituye un logro relevante. “Todo el que logra hacer algo durante 27 años tiene un mérito, no importa cuál sea su desempeño ni el área. Me siento regocijado con este aniversario de Nelson y por estos 27 años en la comunicación”, declaró.
Según su visión, la permanencia del programa evidencia la capacidad del equipo para adaptarse a los cambios de la industria sin perder el respaldo de una audiencia que lo sigue fielmente desde hace décadas.
El comunicador también remarcó que producir contenidos televisivos y radiales desde las provincias implica un reto mayor por el escaso apoyo que reciben frente a la capital. Valoró que el programa haya logrado mantenerse del agrado del público desde Santiago y ampliar su alcance más allá del Cibao. “Hacer comunicación fuera de la capital siempre ha sido difícil. No es lo mismo estar en Santo Domingo que desarrollar un buen programa desde Santiago y conseguir respaldo”, puntualizó.
Thomas advirtió que la vigencia actual de los medios exige aprovechar las nuevas plataformas digitales, combinando televisión, radio e internet, e incorporando la inteligencia artificial para optimizar el trabajo. “Los tiempos cambian y uno tiene que saber dar el paso. Hemos combinado la televisión y la radio con las plataformas digitales, y esto nos ha dado bastante éxito. Hay que seguir creciendo en el sector digital y utilizar la inteligencia artificial para hacer nuestro trabajo más fácil y eficiente”, sostuvo.
Aunque defiende la necesidad de modernizarse, enfatizó que la actualización no debe sacrificar la calidad ni los principios profesionales. Rechazó la idea de producir contenidos de baja calidad solo para ganar popularidad. “Uno tiene que mantener su origen. No porque hoy la mayoría esté en lo chabacano en los medios voy a meterme en ese carril para pegarme. Podemos hacer comunicación con seriedad, ánimo y alegría, pero manteniendo el estilo con el que nacimos”, afirmó.
Thomas concluyó que uno de los mayores retos para los comunicadores es trasladar su credibilidad y experiencia a los entornos digitales sin abandonar los valores que sustentan sus carreras. “Hay que cambiar hacia las plataformas que están vigentes hoy y estar con ellas, porque si no, se fracasa”, sentenció.
La celebración del 27.º aniversario demostró que la comunicación de calidad puede prosperar desde Santiago, conquistando nuevas audiencias y desafiando la histórica hegemonía de las producciones sanlorenzanas.


