Malabo.– El papa León XIV concluyó este jueves una extensa gira de 11 días por África, en la que recorrió cerca de 18,000 kilómetros con paradas en Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Durante su visita, el pontífice centró su mensaje en la necesidad de promover la paz, fortalecer las libertades y garantizar una distribución más justa de la riqueza.
El viaje, que también estuvo marcado por críticas del presidente estadounidense Donald Trump hacia el líder de la Iglesia católica, tuvo como eje constante la defensa de una Iglesia comprometida con la justicia social y la solidaridad, especialmente en naciones señaladas por prácticas autoritarias.
Uno de los momentos más simbólicos ocurrió en Mongomo, ciudad natal del mandatario Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, en el poder desde 1979. Allí, el papa instó a las autoridades a trabajar por el bien común y no por intereses particulares, al tiempo que llamó a reducir las profundas desigualdades sociales.
En ese mismo contexto, enfatizó la importancia de ampliar los espacios de libertad y de proteger la dignidad humana, con especial atención a los sectores más vulnerables, como los pobres, las familias en crisis y las personas privadas de libertad.
A pesar de su riqueza petrolera, Guinea Ecuatorial enfrenta serios desafíos sociales: más de la mitad de su población vive en condiciones de pobreza, evidenciando una marcada brecha entre los recursos disponibles y su distribución.
Durante su paso por Angola, el pontífice denunció la mala gestión de los recursos naturales y pidió combatir la corrupción. Ante una multitud en la capital, criticó que las riquezas del país sean acaparadas por intereses poderosos, generando graves consecuencias sociales y ambientales. Estas declaraciones se produjeron en presencia del presidente João Lourenço.
En Camerún, el papa —cuyo nombre de nacimiento es Robert Prevost— alertó sobre el impacto de la pobreza, la crisis alimentaria y la corrupción en el debilitamiento de las instituciones. Asimismo, condenó la explotación externa del continente africano por actores que buscan beneficios económicos.
Finalmente, en Argelia, el líder religioso transmitió un mensaje de esperanza al afirmar que es posible construir un futuro basado en la justicia, la paz y la convivencia. Este llamado lo realizó durante una misa celebrada en la Basílica de San Agustín de Annaba, donde también recorrió lugares vinculados a la vida de San Agustín.
Con esta gira, León XIV reafirma su postura de una Iglesia activa frente a los desafíos sociales globales, especialmente en regiones donde la riqueza natural contrasta con altos niveles de desigualdad.

